Estamos próximos a la Navidad, la fiesta de Dios hecho niño. Todo un Dios que adopta la pobre condición de hombre para estar entre nosotros, acompañarnos, guiarnos desde nuestro mundo y salvarnos de nuestras debilidades.
Durante este Adviento hemos ido intentando cambiar aquello que nos ahonda en nuestro egoísmo e indiferencia, sabiendo que el cambio empieza en nosotros. En muchas ocasiones podemos perder el ánimo, si miramos cómo está nuestro mundo: un mundo lleno de intereses propios, violencia, soberbia, guerra, hambre, … y nos podemos plantear si merece la pena celebrar el Nacimiento de Jesús.
¿Cómo será el nacimiento del Niño? ¿Cómo será su llanto? ¿Desbordará vida porque algo comienza que, como en cualquier alumbramiento, es maravilloso o será un llanto de dolor ante la dura cerviz de la humanidad?.
Estamos en una época en la que somos capaces de tener recursos para poder acabar con el hambre en el mundo, tecnología suficientemente desarrollada como para crear un nivel de bienestar adecuado para todos, capacidad suficiente para poder aprovechar el planeta sin devastarlo y, sin embargo, ¿qué va a encontrar el Niño que nace? ¿Merece la pena que siga empeñándose Dios en salvar a la humanidad?
La celebración de la Navidad nos dice que sí. Que, a pesar de todo, Dios sigue confiando en nuestra capacidad de mejorar, de ser conscientes de que la fraternidad es el mejor camino para que todos podamos vivir en paz; que la mejor forma de vivir es buscar el que todos ganemos, no empeñarnos en que unos ganen y otros pierdan. Que podemos conseguir que el planeta sea nuestra casa común de la que todos cuidemos, para que también ella nos cuide. Confía en nosotros para que ayudemos a nuestros niños a ser los que puedan transformar nuestra sociedad y nuestro mundo en el Reino de Dios. Un reino donde lo importante es el amor; el poner al otro antes que nuestro propio interés.
En nuestro colegio el Adviento lo vivimos profundamante por medio de diversas actividades y dinámicas, todas ellas preparatorias para el Nacimiento de Jesús, como son:
- Calendario de Adviento con oraciones diarias.
- La novena en honor a La Inmaculada y la Vigilia (Martes 5 de diciembre)
- La eucaristía de final de trimestre (martes 12 y 19 de diciembre).
- La celebración infantil de Navidad (martes 19 diciembre).
- La bendición del Niño Jesús (martes 12 y 19 de diciembre).
- El voluntariado que hacemos el último día de trimestre en distintos centros (viernes 22 de diciembre).
- El festival de Navidad en El Silo (domingo 17 de diciembre)
- La eucaristía de final de trimestre de los Grupos Adamah celebrada y compartida con los residentes del CAMF Pozoblanco (viernes 15 de diciembre).
- Colaboración con la Operación Kilo (sábado 23 de diciembre)
- Sembradores de estrellas (viernes 15 de diciembre)
- Intercambio de felicitaciones entre clases.
- Visita de los pajes reales.
- Participación en la inauguración del mercado navideño de nuestro pueblo.
Entre todos lo podemos lograr, sin esperar a que empiece otro, porque transformaremos nuestro mundo si somos capaces de aunar esfuerzos para poder cambiar nuestro entorno. Hagamos realidad nuestro lema de este curso: el cambio empieza en cada uno de nosotros; el cambio empieza en ti.
¡Feliz Navidad!











