El dia 21 de noviembre, la comunidad escolar vibra de emocion para celebrar una fiesta muy especial en honor a la Niña María, un acontecimiento que nos une como comunidad en la alegría y la solidaridad.
La festividad, que cada año se convierte en uno de los momentos más esperados del curso, ha tenido un ambiente único, en el que alumnos, profesores y familias nos hemos unido para rendir homenaje a la figura de la Virgen María en su etapa de niña, un símbolo de pureza y esperanza.
Ya hace días que el colegio respiraba ambiente de fiesta porque especialmente el departamento de pastoral y los alumnos de 4° se han encargado de ello. Guirnaldas, pregón, disfraces, triduo, dibujos, casetas, ángeles...nos suenan estos términos, viven con y en nosotros llenado de inmenso gozo nuestro corazón. Los jóvenes se ilusionan y los más mayores se emocionan porque nos recuerdan otro tiempo, otros años llenos de nostalgia y ternura.
¿Quién no ha vibrado al escuchar los sones de "A ti mi Virgen Niña" contemplando extasiado a esa pequeña cuando se dirige hacia el altar acompañada de sus padres y de esa preciosa compañía de ángeles?
La dulzura y la inocencia de los niños, la suave melodía que apacigua el corazón...
Esa llovizna suave no permitió que la procesión luciera como era esperado, pero son las cosas del otoño. Día gris, neblinoso y plácido.
Antes de lo esperado, llegamos al colegio para continuar con la fiesta: juegos, maquillaje, pintauñas, bingo, casa del terror, bar, chuches...
¡Qué bien lo hemos pasado y divirtiéndonos hemos ayudado a otros porque somos SOLIDARIOS, porque nos gusta ponernos en acción cuando la luz se enciende y la cámara de la vida comienza a grabar!
¡Bendícenos, Niña Maria, bendice nuestro corazón joven o mayor, herido o sano, sereno o inquieto, adolescente o infantil, travieso o sosegado y no nos dejes de tu mano! Que podamos gritar fuerte y alto que eres la reina de nuestro colegio y que deseamos parecernos a ti, para poner paz en un mundo que sufre.











