"A tus plantas venimos MADRE, a darte gracias".
El sábado 18 de octubre, toda la gran familia concepcionista emprendimos juntos un camino lleno de ilusión y fe hasta el Santuario, donde nos esperaba nuestra Madre, la Virgen de Luna. Fue un día de encuentro, de convivencia, de sonrisas y abrazos; un día en el que pequeños y mayores caminamos unidos, como puentes que enlazan generaciones, compartiendo la alegría de sentirnos comunidad.
El camino estuvo lleno de anécdotas, risas y momentos de silencio que nos acercaron aún más unos a otros. Al llegar al Santuario, con el corazón lleno de emoción, pusimos ante los pies de la Virgen nuestras peticiones y esperanzas. Le confiamos nuestras familias, nuestros sueños, nuestro colegio… y le pedimos la paz, esa paz profunda que el mundo necesita y que solo puede brotar de un corazón que ama.
La emoción creció al recordar que pronto llegará el día de su coronación, y los nervios se entrelazaban con la ternura y el agradecimiento. Después, compartimos una comida sencilla pero llena de calor humano, de conversaciones alegres y reencuentros. Los más pequeños llenaron el espacio de risas y juegos, recordándonos que la fe también se celebra con alegría.
Gracias de corazón al AMPA por hacerlo posible, por su entrega constante y por fortalecer cada día esta gran familia concepcionista que somos.
De puente a puente, concepcionista siempre.











