Era Navidad y soñé con la paz en la tierra, que toda la gente se amaba y en la tierra estaba reinando el amor.
Tras un trimestre de enfocar nuestra cámara, iniciar nuestro guion y encender nuestras luces, despedimos este primer trimestre cargado de intensidad, de fin de celebración del 125 aniversario, de asumir el reto de otros 125 años más de presencia concepcionista en Pozoblanco y de vivir todo en profundidad, para poder elegir con libertad, hacer el bien.
Para despedir el trimestre nos paramos a valorar todo lo vivido y apreciar la suerte que tenemos de cada año poder recordar el inmenso amor que nos tiene Dios que envía a su único Hijo para salvarnos.
En un mundo tan desconcertante, se nos ofrece la posibilidad de estar con los que tenemos cerca, aunque no tan próximos como nuestros compañeros, para poder valorar su propia realidad: una realidad llena de años, de alegría y emoción, de sufrimiento y dolor, que nos ofrecen un ejemplo de Vida, de aprender a avanzar a pesar de todo; de descubrir el verdadero amor en cada gesto que nos brindan.
Damos las gracias a las residencias de ancianos Jesús Nazareno, Hermanas Muñoz Cabrera y Centro de día de mayores PRODE, a PRODE y al CAMF por abrirnos las puertas y recibirnos con los brazos abiertos.
Tomando prestados los versos de Hilario Ángel Calero,
"Era Navidad,
y soñé con la Virgen y el Niño,
era Navidad, y soñé con el Verbo Divino,
era Navidad,
y creí que la paz y el cariño,
eran de verdad".
Que durante este tiempo reine la verdad en nuestras vidas y el Niño Jesús pueda nacer en nuestros corazones.
Feliz Navidad y próspero 2025











