HISTORIA

 

      Pozoblanco es una ciudad situada al norte de la provincia de Córdoba. Es la mayor de las 17 localidades que forman la comarca del Valle de Los Pedroches; por el núcleo de habitantes y por su progresivo avance hacia el desarrollo industrial y cultural, es una ciudad que se abre a la modernidad y al progreso de los tiempos.


     Corría el año 1899 cuando Madre Carmen Sallés, fundadora de la Congregación Concepcionista, acompañada de dos religiosas, a petición del obispo pozoalbense D. José Procopio Pozuelo y Herrero, entonces obispo de Segovia, llega a Pozoblanco dejando el camino muchas vicisitudes pero impulsada siempre por su valentía, coraje y apoyada en la devoción de María Inmaculada. El nuevo colegio tiene pues el privilegio de que la fundadora sea quien abra sus puertas, siendo el cuarto en la congregación y lleve el nombre "La Inmaculada".


     Desde entonces, la comunidad Concepcionista no ha descansado en su labor educativa con niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos. Han formado y educado a varias generaciones de mujeres preparándolas para la sociedad de su tiempo. También realizaron sus estudios de magisterio varias promociones elevando el nivel cultural de la ciudad.


Actualmente el colegio es un centro educativo alegre, dinámico y lleno de vida.


     Diariamente abre sus puertas a muchos alumnos y alumnas de Enseñanza Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria, habiendo también actividades extraescolares como, inglés, pintura, ...


     Sus instalaciones reformadas en la actualidad cuentan con biblioteca, sala de estudio, aulas de música, informática, taller, laboratorio, patios de recreo, etc. Siendo la capilla el lugar donde se sigue inculcando a los alumnos y alumnas el amor a María Inmaculada, siendo éste parte del carisma de su fundadora.


     La Comunidad Educativa formada por religiosas, profesores, madres y padres de alumnos y alumnas, personal de administración y servicios, alumnos y alumnas, antiguos/as alumnos/as y colaboradores, trabajan unidos sintiéndose responsables del proceso educativo, colaborando según sus posibilidades y competencias. Teniendo la pedagogía preventiva de Santa Carmen Salles como modelo.


     Educar el corazón de los/as niños/as ayudándoles a crecer con una formación integral, iluminada por una visión trascendente de modelos religiosos, es el objetivo de este centro.